Literatura

Arráncame la vida, Ángeles Mastretta | Reseña

El turno de México

Cuando decidí participar del Tour Latinoamericano, sabía que uno de los países que más esperaría leer sería México. Es una cultura que me ha cautivado desde pequeña y tuve la posibilidad de crecer experimentando su música y películas. México tiene raíces importantes en la tradición agraria chilena.  A su vez, pude estudiar parte de su historia en la Universidad, lo que me generó un lazo aún más latente.

Arráncame la vida, llegó a mis manos a través de Bibliometro

Arráncame la vida

Publicado en la década de los 80 pero ambientado en Puebla durante los años que siguieron a la revolución mexicana. Narra la historia de Catalina, una joven de clase baja y que aún no ha cumplido los 15 años cuando se casa con Andrés, un hombre de treinta años.

Catalina es tremendamente inocente y con ganas de experimentar nuevas sensaciones. Lo que la lleva a dejarse socavar por los deseos de su marido, especialmente cuando él comienza una carrera como político.

Mientras la carrera de Andrés no deja más que ascender debido a los nuevos caudillismos y asesinatos que cometía, Catalina se transforma en una gran señora. No obstante, su tarea consiste en llevar a cabo reuniones sociales para las amistades de su marido, criar a sus hijos (incluidos los que tenía con otras mujeres) y pasear junto a él haciendo campaña política bajo la idea de familia feliz.

Durante gran parte de la novela, hay rumores de infidelidad y crímenes cometidos por Andrés pero Catalina se hace la desentendida.  En algunos momentos la narración en primera persona nos hace ver a Catalina como una ajena al mundo de su marido y en cierta forma lo era.

Ella tampoco se queda atrás y experimenta con algunos amantes. En este punto quiero destacar a Carlos Vives, mi personaje favorito de la historia y el único que logró enamorarme. Sin duda su aparición refresca la trama que por unos momentos me parecía de gente rica quejándose de sus problemas pero que no hacen nada por solucionarlos.

La transformación de Catalina

El personaje principal me generó muchas dudas, porque había llegado al libro como una obra feminista y a veces sentía que su actuar estaba condicionado por no querer perder su situación económica más que por adquirir su libertad. En esa línea, es que su liberación final no logró convencerme del todo.

Por su parte, hay que entender el período en el que está ambientado la novela donde se entendía que la labor de las mujeres consistía en mantener la familia y la imposibilidad de una independencia económica ya que no contaba con estudios ni un oficio. Además este libro fue escrito a principios de los 80s y muchas cosas han cambiado, incluido el feminismo. Lo que sí hace muy bien la trama, es mostrar la transformación de Catalina en una mujer muy decidida, con mayor autonomía y que no ve a su marido como un ser del cual depender.

Cotidianamente mexicana

A pesar de tener la presencia de Puebla muy marcada, es una obra profundamente mexicana. En el sentido de que está escrita de una forma muy sencilla pero a la vez que puede ser un tanto difícil para los extranjeros. Tuve que buscar varias definiciones en el diccionario, pero eso mismo dada la sensación de que era Catalina la que estaba hablando.

Otro punto que nos transmite su cultura es la presencia de la música. El título de esta novela hace ilusión a una de las canciones de Agustín Lara, quien también aparece en la trama. La elección de las letras de los boleros con la de la novela es una combinación que le da aún más calidez y esa sensación de estar presente ante una obra mexicana.

Es una lectura que me gustó y recomendaría a todo aquel que quiera entrar en la historia y cultura mexicana, cumpliendo cabalmente con la idea tras el tour literario: poder conocer más de la literatura latinoamericana.

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