Cultura, Para Visitar

Un día en Valparaíso

Llevaba mucho tiempo queriendo ir a Valparaíso. Por alguna que otra razón no había podido hacerlo. Tengo recuerdos de mis paseos cuando niña, aunque siempre fueron como una parada antes de llegar a Viña del Mar. Le debía una visita donde fuera el protagonista.

En búsqueda de Peter Burke

El viaje comenzó temprano, ya que teníamos que llegar a las 9 a.m. a la Casa Central de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Me sorprendió la gran belleza del edificio. Burke dio una cátedra de Historia Cultural y una vez finalizada, nos sacamos una foto con él.

Después de eso tomamos locomoción hacia algún funicular. Pretendíamos conocer el reina Victoria pero aquí es uno de los principales puntos que no me gustaron de la ciudad, hay muy poca información disponible al turista. Tratamos de guiarnos con Maps y le preguntamos al chofer, pero no sabía. Así que nos bajamos y caminamos conociendo.

Este es el punto donde este sitio web que parece no tener un hilo conductor lo encuentra: la belle époque*.

La bella época de Valparaíso: El Barrio Puerto

Valparaíso fue uno de los principales puertos durante el siglo XIX y comienzo del XX. Lo que en cierta forma ayudó a conformar la ciudad y motivó la inmigración europea, principalmente británica.

Gran parte de los edificios, algunos mejores cuidados que otros, mantienen las fachadas de la época. Entramos a un edificio que no tenía nada que envidiarle al Palacio Cousiño y que en la actualidad se utiliza como un banco. Asimismo, llegamos caminando hasta la Plaza Sotomayor donde se encuentra el Monumento al Combate Naval de Iquique y los restos de Arturo Prat pero que se encontraba siendo remodelado.

Muy cerca hay una feria de artesanías y el Edificio de la Armada de Chile (ex Intendencia). El edificio inaugurado para el Centenario chileno (1910)  está inspirado en ciertos palacios franceses. No tuvimos la oportunidad de conocerlo por dentro pero aún así me pareció hermoso.

Edificio Marina Valparaíso

Cerro Alegre

Como habían marinos, aprovechamos la oportunidad y les preguntamos donde estaba el funicular El Peral que según Maps era el más cercano. Nos dieron unas instrucciones y decidimos caminar buscándolo. No lo encontramos, bueno sí, cuando ya estábamos en la cima y bajaba. Otra vez tuvimos problema con la poca claridad que hay en las calles.

Al final lo subimos y bajamos caminando. Lo más cansador son los escalones que parecen nunca acabar, pero si uno se lo toma con calma puede ir mirando las casas, tiendas y murallas llenas de arte urbano. En algunas calles se escuchaban boleros, sin duda fue la experiencia más cercana al Valparaíso de los cerros, un tanto bohemio y que es totalmente diferente a su centro histórico.

Cerro Alegre Valparaíso

Palacio Baburizza

Cuando descubrimos que ya no necesitábamos el funicular, fue al ver el Palacio que era uno de los panoramas que más deseábamos ver (al menos yo, pero por suerte mi amiga mostró entusiasmo o al menos lo fingió muy bien).

Palacio Baburizza

Construido en 1916 fue la residencia de un empresario croata y posteriormente, se utilizó como Museo Municipal de Bellas Artes de Valparaíso, función que cumple en la actualidad. Cuenta con un doble encanto: el primero es su arquitectura de principio de siglo, donde se conservan la fachada, habitaciones, escaleras, algunos muebles y una chimenea hermosa. El otro, es la gran colección de obras de arte que alberga, tanto europeas como chilenas.

                                     Palacio BaburizzaPalacio Baburizza

De todo los edificios que vi fue mi favorito, además que desde la altura se podía ver el mar por las ventanas y algunos edificios del Barrio Yugoslavo.

Palacio Baburizza

Casa Crucero

Ubicada en la Calle Álvaro Besa Miramar, cerca del Palacio anteriormente reseñado. Se encuentra una casa con forma de un barco de crucero con pequeños balcones.

Casa Crucero Valparaíso

El Puerto y Arco Británico

Arco Británico Valparaíso

Luego de bajar el Cerro, almorzamos en el centro y fuimos al puerto. Después tomamos una micro hasta el Arco Británico. donado por la comunidad británica para el Centenario. De ahí llegamos al terminal caminando y volvimos a Santiago.

Fue un paseo que disfruté, a pesar de que fue por un día. Valparaíso es barato en comparación con Santiago, la locomoción no costaba más de $400, se podía comer contundente por $3000 y si eres estudiante el Palacio cuesta $500.

Por su parte, me parece una combinación entre la estética y lo glorioso que fue el puerto pero con la decadencia de aquella época y con los sucesos que le hicieron perder su preponderancia. 

 

 


* La belle èpoque (bella época) es una expresión francesa que designa al período europeo desde 1871 y el estallido de la Primera Guerra Mundial, aunque en Chile se suele considerar hasta la década de 1920. 

2 Comments

  1. Claudia

    15/05/2018 at 7:27 pm

    Me encantó todo! La verdad es que nunca me he dado el tiempo de conocer y, por sobre todo, detenerme a observar tantos lugares hermosos en el puerto. Sin duda, planearé una escapada para verlos con mis propios ojos.

    1. Nataly

      20/05/2018 at 2:43 pm

      Me alegro que te haya gustado y sin duda es un lugar que merece la pena conocer 🙂

Leave a Reply